Sobre el 8 de marzo y los monumentos destrozados...
Cada día, cada semana, cada periodo de tiempo hay temas que me dejan reflexionando sobre la situación que vivimos como especie humana. Acaba de pasar el 8 de Marzo. A veces era algo gruñona con los temas populares por que de alguna manera mi mente relaciona lo popular con la moda. Solía pensar que los movimientos tan famosos y ruidosos podían ser cortinas de humo o ideologías pasajeras para llamar la atención. Pensaba lo mismo de las marchas y movimientos feministas. ¿Por qué salen a destruir las calles? ¿Por que se comportan como esos monstruos que nos lastiman?. Empleé el termino feminazi para referirme a estos movimientos y hace unos días en Facebook posteé una imagen que ridiculizaba a una protestante con los senos descubiertos. Después de intercambiar comentarios con una amiga, al final me dijo: "Si tu me faltas rompo y hago un d3smadr3...". Ese comentario me heló la sangre y comencé a documentarme un poco sobre los feminicidios. Sé que existen y he sabido que son algo grave desde hace tiempo pero ese comentario de mi amiga me movió algo adentro. Investigando un poco sobre el caso de Mariana Escobedo y sus tres muertes y recordando el feminicidio de la hermana de un exnovio: Sara Abigail Sandoval Salinas; llegué a comprender ese dolor que se ridiculiza o minimiza en imágenes como la que recién posteé ese día. Me sentí triste y avergonzada aunque igual entiendo que muchos estamos en éste velo de ideologías y paradigmas mentales que no nos dejan mirar muchas veces más allá de nuestra postura privilegiada.
Soy madre soltera y me gusta viajar sola con mi hija. Confieso que lo hago a veces a pesar del miedo por encontrarme personas malvadas que quieran lastimarnos solo por que entre las piernas tenemos esa "herida de nacimiento" que lleva al interior de nuestro cuerpo. Salgo tomando muchas precauciones y dándole recomendaciones a mi nena: " Si alguien te quiere llevar grita con todas tus fuerzas, patea, muerde y grita". Fue muy triste ver los testimonios de madres heridas a las que les robaron a sus nenas, ver que su maternidad fue mutilada en segundos por monstruos psicópatas que no saben lo mínimo de amor.
Hoy creo que ya no tengo postura respecto al movimiento feminista. Hoy creo que si algún día me falta una de mis mujercitas podría hasta matar a quien fuera. Ese dolor se volvió mío y en el fondo creo que esa postura de ridiculizar las marchas y demás actos radicales era una postura que me mantenía "a salvo" de conectar con ese dolor colectivo tan profundo por todas las madres, hijas, amigas, abuelas y hermanas que han sido abusadas de tantas formas durante tanto tiempo y cuyas historias tantas veces fueron reducidas a un boletín de "se busca", a una noticia amarillista en un periódico o simplemente sofocadas en el anonimato. Es más fácil reír al respecto, ridiculizar y no identificarse con esa trsiteza que mirarla de frente y aceptar que ha sido una realidad durante tanto tiempo. Es mucho más fácil mirar a otra parte y desconectarse de los actos radicales que sentir empatía por esos vientres mutilados por que el dolor es muy hondo. La cuestión aquí es que una vez que del lado de la empatía; volver a la otra postura es imposible.
Descubrí el significado de la palabra iconoclasia y comprendí que muchas veces el amor verdadero debe ser defendido con fuerza y a gritos, con bombas molotov, con latas de aerosol, flores y canciones.
El morado es el color del séptimo chacra, de la meditación y también de las mujeres, de la feminidad ancestral que nos hermana con la tierra mojada y sus insectos, con las entrañas de nuestro planeta. Eso somos, somos tierra mojada fértil capaz de florecer y dar frutos en nuestros bebés, en nuestro aporte a la ciencia y la ropa limpia, nuestras familiar y parejas, en el arte, los huertos, jardines o campos que cultivamos. Hoy no me suena a cliché. Hoy desde el centro desgarrado de mi corazón empiezo a comprender que es menos doloroso reír y llamar feminazis a quienes son la voz de tantas y tantas que ya no están aquí. Hoy entiendo todo el movimiento y aunque los conservadores modernos podrán tildarme de "progre" pues ya que. Soy madre, soy mujer, hija, amiga, y hermana, amo la música y la ciencia, cultivar y sembrar plantas, amo las cosas que crecen, sé que no soy la única, sé que muchas de las que han sido violentadas amaban tanto de la vida como lo hago yo y no es justo. Así que ahora me expongo con dignidad a las posturas de ridiculización al movimiento. Por que efectivamente la lucha no puede parar hasta que no falte ninguna.
Comentarios
Publicar un comentario